Artículo 7.
Son responsables del pago del impuesto cualesquiera de los contribuyentes referidos en el artículo 5 de la Ley a quienes la Administración Tributaria designe como agentes de percepción del impuesto que se ha de devengar en las ventas posteriores que, a su vez, realizarán los sucesivos compradores.
Para este efecto, dichos agentes de percepción deberán incluir en las facturas de ventas que emitan a sus compradores, el impuesto correspondiente a las operaciones posteriores que ellos efectúen.
El impuesto percibido que corresponda a las operaciones posteriores de los compradores, será para los agentes de percepción un impuesto de un tercero, el cual deberá enterarse íntegramente al Fisco, no pudiendo imputarse o deducirse de él ninguna clase de crédito fiscal.
El impuesto percibido que conste en las facturas, deberá ser igual al que se traslade en el precio de las ventas posteriores por los compradores a sus respectivos compradores.
Se entenderá por precio de las ventas posteriores, el que fije la autoridad competente y si no existiera precio oficial de los bienes, el precio que declare el fabricante, comerciante, mayorista o importador de los bienes, a la Administración Tributaria a requerimiento de ésta.
Con el objeto indicado, el fabricante, distribuidor o comerciante mayorista de los bienes, deberá señalar en las guías de despacho o facturas correspondientes, en forma separada, los bienes y los precios unitarios declarados a la Administración Tributaria y que sirvieron de base para efectuar la percepción del impuesto, bajo la expresión "Valor base sobre el cual se percibe el impuesto según el artículo 12 de la Ley".
Si el comprador vendiere los bienes en un precio superior al valor consignado en los referidos documentos, deberá informar respecto de este nuevo valor mediante declaraciones juradas, efectuadas en el mismo período de imposición, a los vendedores para que practiquen la percepción por la diferencia del impuesto en las próximas ventas. Igual procedimiento regirá respecto de los productos sujetos a fijación de precios por los nuevos que se establezcan. La omisión de esta comunicación hará responsable al comerciante de los impuestos que se adeuden e incurrirá en la infracción prevista en el Código Orgánico Tributario, por no presentar la declaración correspondiente.
Los contribuyentes vendedores estarán obligados a registrar en cuentas separadas en sus libros de contabilidad y especiales, como en los Libros de Compras y de Ventas, sus compras y créditos fiscales, y sus ventas y débitos fiscales, propios; así como las percepciones de los impuestos correspondientes a las ventas posteriores de los sucesivos compradores.